La tabla por talle
Cintura y tiro en centímetros, talle por talle. El cliente mide un jean propio y acierta — el cambio se evita en la ficha.
El jean es la prenda más difícil de comprar sin probador — y la que más se vende online. Tu tienda de jeans en Mitiendis pone los centímetros por talle en la ficha y deja que cada uno mida el suyo.
El truco que salva al rubro: medir la cintura de un jean que ya calza bien, plano sobre la mesa, y comparar con la tabla. La ficha que enseña ese gesto y da los centímetros por talle vende denim sin probador.
Tocá un calce y mirá el jean con su tela y su tabla. La charla del probador, en la ficha.
Cuando un jean por fin calza, el cliente no experimenta más: repite marca y talle. Esa lealtad es el negocio del denim.
Y varias de esas aplicaciones te cobran por cantidad de visitas: cuanto mejor te va, más pagás. Acá vienen adentro.
Cintura y tiro en centímetros, talle por talle. El cliente mide un jean propio y acierta — el cambio se evita en la ficha.
Nada de esto se paga aparte ni se instala.
Mercado Pago, Mobbex, GoCuotas y transferencia con descuento automático.
OCA, Correo Argentino, Enviopack, Envia.com y Zipnova. Con envío gratis desde el monto que elijas.
Lo buscás y lo activás desde el panel. Andando en 15 minutos.
El jean de $52.000 paga $520 al 1% de Mitiendis — cuando se vende. Con la curva de talles inmovilizando plata, lo último que precisás es un abono fijo.
El medio de pago cobra su propia comisión, elijas la plataforma que elijas. No la tocamos ni la escondemos.
En Argentina van de $27.000 a $235.000 por mes según el plan, más las aplicaciones que necesites para vender mejor. Y las pagás vendas o no vendas.
Creás tu tienda en Mitiendis gratis, cargás los calces con su tabla y queda andando. Sin tarjeta.
El video del jean puesto — sentarse, caminar, agacharse — vende el calce que la foto plana no muestra.
Sin probar
Probado
Sumá Video-productos y Shop the Look a tu tienda. El probador virtual se suma como complemento con precio fijo — nunca por cantidad de visitas. Ver todo lo que trae →