Mirá tu tienda funcionando acá antes de decidir nada. Y cuando decidas, se muda sola: pegás la dirección y el panel importa todo.
Gratis, sin registrarte y sin darnos ninguna clave. Leemos lo que tu tienda ya muestra en público.
Entramos por la dirección pública, como cualquier cliente tuyo. Vemos los productos, las fotos y los precios.
Con tu catálogo adentro y un diseño equivalente al que ya tenés, para que la compares contra algo real y no contra una plantilla vacía.
Si te gusta, la publicás. Si no, cerrás la pestaña. Tu tienda actual siguió funcionando todo el tiempo.
Lo que no se puede traer también está en esta lista.
El costo de una tienda no es el abono: es el abono más las aplicaciones que tuviste que sumarle para que convierta. Estas cinco son parte de la tienda base.
Y una regla que no se negocia: ningún complemento nuestro cobra por cantidad de visitas. Si te va bien, seguís pagando lo mismo.
Podés tener las dos tiendas abiertas el tiempo que quieras. El dominio lo reapuntás cuando vos digas, no antes.
Te pasamos el mapa de redirecciones para que las direcciones viejas apunten a las nuevas y no pierdas el posicionamiento que ganaste.
Exportás productos, clientes y pedidos cuando quieras, sin pedirle permiso a nadie. Sin permanencia y sin multa por irse.
Sin registrarte, sin claves y sin cerrar nada. Después decidís.
Punto por punto, con datos públicos y fecha, incluidas las filas donde gana Tiendanube.